En un rincón lejano de la provincia de Salta, un grupo de niñas y niños pequeños sonríe. Todavía no saben leer ni escribir pero acaban de abrir la puerta al universo de la alfabetización. Cruzan el umbral de la mano de la maestra Luisa Argentina Alcova y de un libro de varios capítulos como aliado: Las aventuras de Ernestina, Huacajñe y Pablo. La docente les habla de Ernestina, una nena coya, de Huaqajñe y su origen qom y de Pablo que es wichí. Les narra sus anécdotas a lo largo de un viaje que los une como punto de partida.
El espejo es inmediato. En el primer grado de la escuela Bernardino Rivadavia Nro. 4363 de la ciudad de Embarcación hay 36 alumnas y alumnos mayormente con raíces indígenas. Traen consigo sus poderosas lenguas maternas, un escaso o nulo vínculo con la lengua española y una deuda histórica en su situación educativa.
El libro y sus historias despiertan la empatía. Abren un diálogo entre lo que viven las chicas y chicos cotidianamente, sus orígenes y el aprendizaje intercultural. La imaginación impulsa la lecto-escritura que se materializa primero en dibujos, sonidos y tímidas letras sueltas y, con el tiempo, en palabras y oraciones en sus propias lenguas y en español. “Es maravilloso alfabetizar. Lo ves en la mirada de los chicos. Se iluminan cuando arrancan a leer y escribir y esto repercute en sus familias”, sostiene orgullosa Alcova , docente jubilada con vasta experiencia y capacitada para implementar el Programa de Alfabetización Temprana, Inicial y Familiar con Perspectiva Intercultural y Bilingüe desarrollado por UNICEF Argentina junto al Ministerio de Educación de la Provincia de Salta durante 2022 y 2025 y otros aliados.
Se trata de construir una escuela que reconozca la identidad de las chicas y los chicos y fortalezca el vínculo entre la escuela y la comunidad, para que todos puedan aprender
Cora SteinbergEspecialista en Educación
Es una de las maestras que conforman la red de educadores del programa, apoyado actualmente por el gobierno salteño, el Centro Interdisciplinario de Investigaciones en Psicología Matemática y Experimental (CIIPME-CONICET) y la Fundación León. “Las clases son divertidas y dinámicas. Al trabajar con el contexto de los estudiantes y sus propias vivencias, todo fluye. Logran unir su lengua materna con el español como segunda lengua”, asegura Alcova.
Las leyes vs la realidad
Lo dicen las leyes. En Argentina, la Constitución Nacional y la Ley de Educación Nacional, en línea con la Convención de los Derechos del Niño, reconocen el derecho de los pueblos indígenas a una educación intercultural bilingüe (EIB).
Esto implica que la escuela no debe exigir que los chicos y chicas de los distintos pueblos indígenas del país desplacen su lengua y su cultura en la puerta del aula, sino que la integren con el español como parte del proceso educativo. Así, las niñas y los niños aprenden a leer y escribir reconociendo y valorando su identidad cultural y lingüística.
Niños que mantienen su lengua materna e indígena e incorporan el español. Foto: UNICEF. Sin embargo, la expectativa se aleja de la realidad. Las “Pruebas Aprender” 2021 -que analizan la calidad educativa en nuestro país- indicaron que solo el 14% de las escuelas con alumnos indígenas dicta su lengua originaria y que apenas un 25% cuenta con docentes especializados en EIB. También, que los estudiantes indígenas muestran desempeños sistemáticamente más bajos que el resto, en primaria y secundaria, tanto en Lengua como en Matemática.
Ya el Censo Nacional del INDEC 2022 había señalado que, entre la población indígena, la cobertura educativa en la primera infancia (de 0 a 4 años) era del 38%, de un 96% entre los 5 y 9 años, un 94% entre los chicos de 10 a 14 años y de un 73% entre los adolescentes de entre 15 y 19 años. El relevamiento había echado luz sobre otro dato cruel: el 54% de las personas indígenas mayores de 25 años no terminó el secundario.
Por eso, el Programa de Alfabetización Temprana, Inicial y Familiar con Perspectiva Intercultural y Bilingüe de UNICEF llegó a Salta como un bálsamo educativo que inicialmente benefició los departamentos de San Martín y Rivadavia. En 2025, se extendió a los departamentos de Iruya y Santa Victoria Oeste. Hasta hoy el programa llegó a 8.201 niños y niñas de comunidades rurales e indígenas y 131 escuelas ubicadas en territorios con altos niveles de ruralidad y matrícula indígena. A su vez, 585 directivos, docentes y educadores fueron capacitados para ejercer la educación bilingüe en aulas que generalmente reúnen chicas y chicos de distintos grados y niveles.
Dato: El 54% de las personas indígenas mayores de 25 años no terminó el secundario
“Aprender a leer y a escribir en la cultura propia favorece los aprendizajes y fortalece la identidad, la autoestima y el sentido de pertenencia de niñas y niños en su comunidad. Cuando la enseñanza parte de los conocimientos, las experiencias y las lenguas que las y los estudiantes ya conocen, los procesos de alfabetización resultan más significativos y efectivos”, asegura Cora Steinberg, Especialista en Educación de UNICEF Argentina. “No se trata solamente de enseñar en dos lenguas sino de construir una escuela que reconozca la identidad de las chicas y los chicos, fortalezca el vínculo entre la escuela y la comunidad y genere mejores condiciones para que todos puedan aprender. Esa es una condición indispensable para avanzar hacia una educación más equitativa e inclusiva”, apunta con convicción.
Sí, es posible
Capacitar docentes en educación bilingüe. Hacer un acompañamiento sostenido y llevar materiales pedagógicos acordes al desafío de alfabetizar a comunidades indígenas. Lograr que las alumnas y los alumnos de esas comunidades se sientan identificados para que no abandonen y aprendan en modo bilingüe. Hacer partícipes a sus familias. Sobre esas bases, el programa de Alfabetización de UNICEF plantó semillas que están creciendo a la luz del sol del Norte argentino.
Integración en la esceula Bernardino Rivadavia. Foto: UNICEF. “Durante la primera etapa de implementación del programa, los resultados fueron muy positivos: en educación inicial, los niños y niñas de las salas de 4 y 5 años mostraron avances significativos en la comprensión de vocabulario. En primer grado, el porcentaje de estudiantes que no podían escribir ninguna palabra se redujo del 73% al inicio del año al 9% al final, mientras que quienes no podían leer palabras disminuyeron del 89% al 23%.
En comprensión lectora, la incapacidad de comprender textos cayó del 68% al 28%”, enumera solo algunos avances Delia Rosenberg, Coordinadora pedagógica del proyecto, Directora CIIPME – CONICET e Investigadora Superior en CONICET. “Fortalecer significativamente las capacidades para enseñar lectura y escritura en contextos plurilingües y culturalmente diversos favorece una mayor participación de las familias y fortalece el vínculo entre la escuela y la comunidad”, añade.
“Uno de los cambios más significativos que notamos es que la alfabetización deja de concebirse como un proceso que solo puede comenzar después de que los niños y niñas hayan aprendido español. Es posible fortalecer la lengua propia, enseñar español como segunda lengua y avanzar al mismo tiempo en el aprendizaje de la lectura y la escritura. Esa transformación de la mirada docente resulta central para ampliar las oportunidades educativas de las niñas y los niños”, subraya Rosenberg.
“El sistema educativo contempla esta modalidad desde hace 20 años, pero persisten aún desafíos relacionados con el acceso, la permanencia, los aprendizajes y el desarrollo de propuestas educativas contextualizadas que dialoguen con las lenguas, los saberes y las experiencias de las comunidades”, complementa por su lado la Especialista en Educación de UNICEF, Cora Steinberg. “Este desafío es especialmente relevante en un país donde más de 1.3 millones de personas se reconocen indígenas o descendientes de pueblos indígenas, se registran 58 pueblos originarios y 53 lenguas ancestrales (Censo 2022). Esa diversidad cultural y lingüística debe ser reconocida como una riqueza y no como una barrera para aprender”, enfatiza Steinberg.
Cora Steinberg, especialista en Educación de UNICEF. Las barreras de las que habla ya no existen en un aula alejada en Embarcación, Salta. Cuenta la historia que, con la docente Alcova protegiendo sus derechos, un niño hizo un texto sobre su mascota, una cabra “mimosa” llamada Betty y esto generó que otras y otros hicieran lo mismo. También que a una niña se le cayó un diente y toda el aula habló y escribió sobre el tema, preocupados, porque en el pueblo había llovido mucho y temían que el Ratón Pérez no llegara a tiempo. Instantes luminosos de una misión cumplida.
El 8 de agosto, por eltrece, vuelve Un Sol para los Chicos, a total beneficio de UNICEF. En una edición muy especial, el programa solidario celebra 35 años junto a Guido Kaczka, María Belén Ludueña y Mario Massaccesi, con musicales en vivo, juegos, sorteos y grandes artistas.
Bajo el lema Cuidemos juntos lo que más importa, #UnSol2026 recauda fondos para que UNICEF pueda seguir trabajando por los derechos de niñas, niños y adolescentes en Argentina y el mundo. UNICEF invita a donar ingresando en unicef.org.ar/unsol.
Quienes se sumen o refuercen su donación mensual participarán del sorteo Renová tu casa con Naldo. Para más información: www.unsolparaloschicos.com.ar.
Información basada y extraída de www.clarin.com. Puedes leer la noticia completa en el Link Original de La Noticia.





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