
Como en otras partes de Estados Unidos, en Virginia también avanza la construcción de centros de datos relacionados con la inteligencia artificial. De hecho, el estado ha comenzado a ser conocido como “la capital digital” del país o la “meca” de este tipo de instalaciones.
Un informe de la agencia AP explica el fenómeno. “Hace casi dos décadas, Virginia otorgó a las empresas tecnológicas una exención fiscal sobre equipos y software, y estas comenzaron a construir centros de datos”.
“Ahora, en medio de una creciente oposición a estos centros, los senadores de Virginia votaron a favor de eliminar una exención fiscal anual prevista de 1.600 millones de dólares, lo que obliga al sector a volver a pagar un impuesto sobre las ventas mínimo del 5,3%”, agrega AP.
La decisión de los legisladores iba a poner en riesgo a Virginia como “meca” de los centros de datos. El Departamento de Impuestos afirma que las tecnológicas han invertido más de 80.000 millones de dólares y han creado miles de empleos en los últimos dos años.
Finalmente, la propuesta del Senado quedó en la nada, y la exención impositiva se mantiene en Virginia. La gobernadora Abigail Spanberger había declarado que era reacia a “incumplir los compromisos de Virginia con las empresas que han invertido aquí”.
Según un estudio, realizado en 2024 por la Comisión Conjunta de Auditoría y Revisión Legislativa, el condado de Loudoun contaba con 71 centros de datos en funcionamiento. En todo el estado, había 131 centros de datos.
En julio de 2026, Virginia se convirtió en el primer estado en implementar un impuesto específico sobre el consumo energético para centros de datos. La medida fue incluida en el presupuesto del Año Fiscal 2026-2028, que fue aprobado por la Asamblea.
Spanberger celebró la aprobación del presupuesto, que incluye el innovador impuesto diseñado para garantizar que la industria tecnológica “pague su parte justa” por la energía que consume. El impuesto establece una tarifa adicional de 0,011 dólares por cada kilovatio-hora consumido por los centros de datos. De esta manera, esperan las autoridades, el estado obtendrá ingresos extra por 600 millones al año.
La legislación también establece que cualquier cantidad recaudada que supere el límite establecido será reembolsada a los centros al final de cada año fiscal. Según un reporte de la Comisión Conjunta de Auditoría y Revisión Legislativa (JLARC, por sus siglas en inglés), la industria utilizó aproximadamente 5.050 MW en 2024. Sin embargo, Dominion Energy señala que tenía una demanda de 70.000 MW en lista de espera a finales de 2025.
A principios de 2026, el presidente Donald Trump había presentado una iniciativa similar para garantizar que las tecnológicas paguen por el consumo de energía sin afectar a las comunidades locales. Microsoft fue la primera compañía en aceptar la propuesta, aunque sin dar mayores precisiones.
En Virginia puede decirse que el auge de los centros de datos comenzó hacia 1997 con la llegada de America Online, o AOL, que por aquel entonces era la principal puerta de enlace a internet para muchos usuarios. Poco después, UUNet/WorldCom y la reubicación de Metropolitan Area Ethernet East, un importante centro de intercambio y tráfico de internet, contribuyeron a crear una conectividad de fibra óptica sin precedentes, en el condado de Loudoun.
Información basada y extraída de www.clarin.com. Puedes leer la noticia completa en el Link Original de La Noticia.





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