La banda cuencana de rock y heavy metal Bajo Sueños generó un debate en redes sociales después de anunciar una postura contundente contra la presencia de influencers y creadores de contenido en sus presentaciones en vivo.

La agrupación publicó un mensaje acompañado de una imagen con la frase “Prohibida la entrada a influencers” y añadió: “Cero influencers. Caen mal”. En una segunda publicación fue todavía más directa al señalar que en sus conciertos de rock no necesitan este tipo de asistentes y pedirles que no acudan. 

Crítica a la cultura de las redes sociales

El pronunciamiento de Bajo Sueños no se limita a cuestionar que algunas personas graben los conciertos con sus teléfonos. La banda dirigió su crítica hacia el modelo de creación de contenido y monetización de las redes sociales, mencionando específicamente plataformas como TikTok, Instagram y Facebook.

Según la agrupación, existen contenidos que se producen principalmente con el objetivo de conseguir ingresos y exposición. Bajo Sueños contrapone esa dinámica con la manera en que ha desarrollado su propia carrera musical, construida durante décadas.

La banda afirmó que ha trabajado por su trayectoria sin recurrir a comportamientos que considera realizados únicamente para conseguir dinero, y reivindicó el valor de las canciones que ha dejado como aporte cultural.

Más de 30 años de trayectoria

Bajo Sueños recordó indirectamente el peso de su recorrido dentro del rock ecuatoriano. La agrupación se formó a comienzos de la década de 1990 y acumula más de tres décadas de actividad musical.

Durante ese período ha publicado siete producciones discográficas, consolidando una trayectoria vinculada principalmente al rock y al heavy metal.

La banda utilizó precisamente esa historia para defender su posición: considera que su carrera se ha construido alrededor de la música, las presentaciones y las canciones, y que su objetivo ha sido dejar un legado artístico y cultural.

Qué espera de los creadores de contenido

Aunque su mensaje es duro, Bajo Sueños dejó abierta una distinción importante. La agrupación manifestó su deseo de que en el futuro existan creadores de contenido capaces de realizar aportes significativos a la sociedad.

Su cuestionamiento, por tanto, está especialmente dirigido contra quienes, desde su perspectiva, concentran su actividad en la monetización y la búsqueda de ingresos mediante contenido digital.

La banda no plantea simplemente que las redes sociales sean negativas, sino que critica el uso que algunos hacen de ellas y el tipo de contenido que considera carente de un aporte cultural o social.

Una decisión que provocó opiniones divididas

El anuncio rápidamente generó discusión en redes sociales.

Una parte de los usuarios respaldó a Bajo Sueños, especialmente quienes consideran que un concierto debería estar concentrado en la música, los artistas y el público, sin que determinados asistentes conviertan la experiencia en una oportunidad para producir contenido para sus propias redes.

Otros usuarios, en cambio, cuestionaron la generalización de la banda. Señalaron que no todos los influencers o creadores digitales tienen las mismas motivaciones y que existen personas que utilizan las plataformas para difundir música, cultura, información y proyectos artísticos.

El trasfondo de la polémica

La controversia pone frente a frente dos formas diferentes de entender la actividad cultural.

Por un lado está una banda que pertenece a una generación de músicos que construyó su carrera durante años mediante discos, conciertos y contacto directo con sus seguidores. Por otro, existe una generación de creadores que desarrolla su actividad dentro de un ecosistema digital donde las visualizaciones, seguidores, publicidad y monetización son elementos fundamentales.

Bajo Sueños considera que el éxito artístico no debería reducirse a conseguir dinero o exposición en internet. Su mensaje reivindica el valor de una trayectoria musical prolongada y de las canciones como una contribución cultural.

Al mismo tiempo, sus críticos sostienen que la creación de contenido y la música pueden coexistir, y que un creador digital no necesariamente resta valor a un espectáculo por registrar o compartir lo que ocurre en él.

La posición actual de la banda

Por el momento, Bajo Sueños mantiene públicamente su postura: no quiere influencers en sus conciertos y prefiere que sus presentaciones estén enfocadas en la conexión entre la banda y sus seguidores.

La polémica, más que una simple prohibición de ingreso, abrió un debate sobre el papel de las redes sociales en la música, la monetización del contenido y la diferencia entre crear por motivos artísticos y crear principalmente para obtener ingresos o visibilidad. (JJ)

FUENTE: ECUAVISA.COM