El Gobierno de Daniel Noboa ha acelerado la estrategia de apertura comercial de Ecuador, con acuerdos y negociaciones que buscan ampliar el acceso de productos nacionales a mercados de América, Asia, Europa y Medio Oriente. La apuesta oficial apunta a incrementar las exportaciones, atraer inversión extranjera y fortalecer las relaciones económicas con países industrializados. Sin embargo, expertos advierten que estos acuerdos también pueden generar riesgos para el país si no existe un equilibrio entre los beneficios comerciales y las condiciones otorgadas a los inversionistas.
Uno de los acuerdos más recientes fue el memorando de entendimiento firmado con Singapur durante la gira presidencial por Asia. El instrumento contempla cooperación en comercio, educación, gobernanza, digitalización y salud pública. Para analistas económicos, la relación con economías desarrolladas puede ser estratégica porque permite a Ecuador acceder a nuevos mercados y, especialmente, a tecnología y conocimiento.
El Tratado de Libre Comercio con Canadá, firmado en julio de 2026, también representa uno de los principales avances de esta política. Cuando entre en vigencia, el 99,6 % de la oferta exportable ecuatoriana podrá ingresar a ese mercado con arancel cero. Entre los productos beneficiados están el banano, cacao, camarón, frutas tropicales, brócoli, espárragos, palmito y quinua. El acuerdo contempla además mecanismos de protección para productos agrícolas considerados estratégicos para el mercado nacional.
Con Estados Unidos, Ecuador suscribió en marzo de 2026 un Acuerdo de Comercio Recíproco que elimina una sobretasa del 53 % para las exportaciones no petroleras ecuatorianas hacia ese mercado. Según la información oficial citada por Ecuavisa, la medida involucra productos que representaron USD 2.786 millones en comercio durante 2025 y busca mejorar la competitividad de la producción nacional.
La Unión Europea también ocupa un lugar importante. Ecuador concluyó las negociaciones de un Acuerdo de Facilitación de Inversiones Sostenibles, que busca mejorar las condiciones para atraer capital europeo. La Unión Europea es actualmente uno de los principales socios comerciales y de inversión del país, con una inversión extranjera directa de 8.200 millones de euros registrada en 2023.
China, por su parte, mantiene vigente desde mayo de 2024 un tratado de libre comercio con Ecuador. Durante la reciente visita de Noboa se concretaron acuerdos de cooperación que alcanzan USD 42,7 millones en áreas como salud, seguridad, educación, producción y prevención de riesgos.
Pero la apertura comercial también genera cuestionamientos. El analista internacional Andrés Albuja sostiene que algunos acuerdos pueden favorecer especialmente inversiones en sectores como minería, energía y petróleo. Advierte además sobre posibles riesgos para la balanza de pagos y eventuales procesos de arbitraje internacional si futuras decisiones del Estado afectan intereses de inversionistas extranjeros.
Así, la política comercial de Noboa enfrenta un desafío central: conseguir que la apertura de mercados se traduzca en más exportaciones, empleo y tecnología para Ecuador, sin que el país termine asumiendo mayores riesgos económicos o entregando ventajas que superen los beneficios obtenidos. El debate, por tanto, no está solamente en cuántos acuerdos firma Ecuador, sino en qué obtiene realmente el país a cambio.
Funete: Ecuavisa





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