El Hospital Vicente Corral Moscoso de Cuenca volvió a poner en funcionamiento su tomógrafo, equipo que permitirá retomar la realización de estudios especializados para pacientes de la red pública de salud. La reactivación se produce después de que el equipo permaneciera fuera de servicio y requiriera una intervención para recuperar su operatividad.

De acuerdo con información proporcionada por la casa de salud, el tomógrafo tendrá capacidad para atender a cerca de 1.700 pacientes cada mes, ampliando nuevamente el acceso a estudios de diagnóstico por imágenes en Cuenca y para usuarios derivados desde otras provincias.

El equipo es utilizado para obtener imágenes detalladas del interior del cuerpo mediante rayos X y sistemas computarizados. Estos estudios son una herramienta de apoyo para que los médicos puedan identificar diferentes condiciones y establecer diagnósticos o tratamientos.

Entre los procedimientos que se podrán realizar están las tomografías simples de cráneo, tomografías trifásicas de abdomen, angiotomografías y tomografías de columna cervical. La demanda de estos estudios proviene de diferentes áreas del hospital y de otros establecimientos que derivan a sus pacientes.

Los beneficiarios incluyen personas atendidas en consulta externa, hospitalización y emergencia. También podrán acceder aquellos pacientes remitidos desde otras casas de salud que requieran alguno de los estudios disponibles.

La cobertura del tomógrafo no se limita a Cuenca. El Hospital Vicente Corral Moscoso recibe pacientes de Azuay, Cañar, Morona Santiago, Loja, El Oro y Zamora Chinchipe, por lo que la recuperación del equipo representa un servicio para usuarios de seis provincias de la región.

Para recuperar la operatividad del tomógrafo se realizó una inversión de USD 222.541. Los trabajos incluyeron el cambio del tubo de rayos X, el módulo de control y la matriz USV, componentes necesarios para que el equipo pueda volver a funcionar.

El tomógrafo ya había recibido una intervención anteriormente. En 2024 se ejecutó una repotenciación que buscaba garantizar su funcionamiento; sin embargo, posteriormente volvió a quedar fuera de servicio. La nueva intervención permitió recuperar su capacidad para realizar los estudios requeridos por los pacientes.

Otro aspecto destacado es que las tomografías realizadas en el Vicente Corral Moscoso no tienen costo para los pacientes atendidos dentro de la red pública de salud. Esto marca una diferencia frente al sector privado, donde el precio de estos procedimientos puede llegar hasta los USD 500, dependiendo del tipo de estudio solicitado.

La recuperación del equipo ocurre en un contexto en el que los servicios de diagnóstico por imágenes son fundamentales para atender tanto emergencias como enfermedades que requieren estudios especializados. Con la reactivación, el hospital espera procesar nuevamente un volumen cercano a 1.700 pacientes mensuales.

El reto ahora será mantener operativo el equipo y garantizar que la atención pueda sostenerse de manera continua, considerando la demanda de pacientes que llegan desde Cuenca y otras provincias.

Así, el tomógrafo vuelve a convertirse en una herramienta disponible para el diagnóstico de miles de usuarios del sistema público, con estudios que abarcan desde problemas neurológicos y de columna hasta evaluaciones abdominales y vasculares.

Fuente: Metro Ecuador