El presidente electo Abelardo De la Espriella nombró a Ana María Vesga como nueva ministra de Salud.
“La salud de los colombianos no admite más espera.
Durante demasiado tiempo, millones de familias han sufrido las consecuencias de un sistema en crisis. Esa realidad empieza a cambiar.
Hoy le doy la bienvenida a Ana María Vesga como ministra de Salud de la Patria Milagro”, detalló Abelardo De la Espriella en sus redes sociales.
LEA TAMBIÉN

Y agregó: “Su tarea será liderar un plan de choque para garantizar atención oportuna, abastecimiento de medicamentos, estabilidad para el talento humano en salud y el saneamiento financiero del sector, mientras construimos un modelo más eficiente, transparente, solidario y fortalecido en las regiones”.
Ana María Vesga es una abogada colombiana de la Universidad de los Andes, institución en la que también cursó estudios en Alta Dirección y Liderazgo Estratégico. Actualmente es presidenta ejecutiva de Acemi, el gremio que agrupa a las principales EPS del régimen contributivo, desde donde se ha convertido en una de las principales interlocutoras sobre la crisis del sistema de salud, el financiamiento del modelo y las propuestas para su fortalecimiento.
Antes de llegar al sector salud desarrolló buena parte de su carrera en la industria petrolera y minera. Fue vicepresidenta ejecutiva y de Desarrollo de Negocios de Integral de Servicios Técnicos, gerente general de Latco Drilling y abogada sénior especializada en Oil & Gas en la firma Cárdenas & Cárdenas.
En 2018 fue nombrada directora ejecutiva de la Cámara de la Industria Farmacéutica de la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia (ANDI). En ese momento, la organización destacó su experiencia en estrategia empresarial, desarrollo de negocios, planeación y gestión de proyectos. Durante cerca de seis años permaneció en la ANDI, donde además, asumió el liderazgo de la vicepresidencia de Salud, consolidándose como una de las principales representantes del sector empresarial relacionado con la atención médica y la industria farmacéutica.
Ana María Vesga, presidenta de Acemi. Foto:Acemi
Posteriormente llegó a la presidencia ejecutiva de Acemi, gremio que representa a las EPS del régimen contributivo.
Aunque hoy su nombre está estrechamente ligado al sector salud, su carrera profesional comenzó en la industria de hidrocarburos. Según describe en su perfil de LinkedIn, trabajó durante 15 años en ese sector antes de dar un giro profesional que la llevó al ámbito de la salud, donde ha ocupado durante los últimos años importantes cargos gremiales en Colombia y Latinoamérica.
“Creo que los sistemas de salud son ecosistemas en permanente evolución. Que se aprende y se desaprende. Que no hay fórmula perfecta. Lo importante es trabajar por los pacientes, generar bienestar a la población y buscar de manera creativa cómo asegurar más y mejor salud con recursos siempre limitados“, afirma en su perfil profesional, donde también señala que está convencida de las fortalezas del sistema colombiano y de la necesidad de trabajar por su fortalecimiento.
En los últimos años, Ana María Vesga se ha convertido en una de las figuras más visibles del debate sobre el futuro del sistema de salud colombiano. En una entrevista concedida a EL TIEMPO en mayo de 2026, en medio de los problemas que atraviesa el sector, aseguró que Colombia enfrenta “una crisis de atención, una crisis financiera y una crisis de confianza”, reflejada en más de dos millones de quejas registradas durante el último año, el aumento de las tutelas y las crecientes dificultades de los pacientes para acceder a citas médicas, cirugías y medicamentos.
Según explicó, buena parte del deterioro responde al desfinanciamiento acumulado durante varios años y a que, durante el actual gobierno, “la discusión política primó sobre la gerencia y las decisiones técnicas”.
Pacientes en los pasillos en común en las salas de urgencias de Bogotá. Foto:Personería de Bogotá.
Desde Acemi ha defendido que la prioridad debe ser estabilizar el sistema antes de impulsar una reforma estructural. Entre las principales propuestas que ha planteado se encuentran la creación de un “puesto de mando por la salud”, una estrategia para atender de manera prioritaria a pacientes con cáncer, enfermedades huérfanas, enfermedades crónicas, niños y mujeres gestantes.
“El gobierno debe atender la coyuntura. Hay una crisis que todas las campañas han reconocido. Se requiere con urgencia aliviar el sufrimiento de los pacientes y sus familias. Eso supone disponer de las capacidades del estado, financieras y de gestión para atender con prioridad lo que es urgente. Lo hemos llamado la estrategia ‘punta-pirámide’ que es la base de un ‘puesto de mando por la salud’. Allí debe haber capacidad resolutiva para, entre las aseguradoras y los prestadores, ejecutar las atenciones de la población que no da espera: pacientes con cáncer, crónicos, enfermedades huérfanas, maternas, niños”, dijo en entrevista con EL TIEMPO.
También ha insistido en la necesidad de ajustar retroactivamente el valor de la Unidad de Pago por Capitación (UPC) de acuerdo con la inflación y de cancelar los recursos pendientes de los presupuestos máximos, una deuda que, según Acemi, supera los 11 billones de pesos entre ambos conceptos.
Vesga sostiene que el sistema debe avanzar hacia una mayor eficiencia en el gasto, fortalecer la prevención, mejorar la atención en los territorios y acelerar la transformación digital del sector.
Otro de los temas sobre los que ha fijado una posición crítica es la intervención de varias EPS por parte del Gobierno. Según Vesga, las intervenciones no han solucionado los problemas de atención ni la situación financiera de las entidades. Incluso aseguró que, tras las medidas de intervención, el patrimonio de las EPS afectadas se deterioró más de un 320 % y sus pasivos aumentaron un 163 %, cifras que, en su opinión, reflejan el deterioro de la atención a millones de usuarios.
Ana María Vesga. Foto:Universidad de la Sabana
Aunque reconoce que algunas EPS ya presentaban problemas antes de ser intervenidas, considera que el desfinanciamiento y las decisiones administrativas posteriores agravaron significativamente la situación.
“En eso el gobierno (de Gustavo Petro) falló y expuso a 24 millones de colombianos a una crisis de atención sin precedentes. Lo segundo es que el gobierno ha desatendido los múltiples llamados de la Corte Constitucional a financiar correctamente la UPC y eso deriva en los fallos judiciales que hemos conocido y que ordenaron la revocatoria de las intervenciones sobre Sanitas, Coosalud y Savia Salud”, comentó.
Por otro lado, lo que dice sobre el financiamiento del sistema de salud es que se requieren cerca de 9,57 billones de pesos adicionales para garantizar el funcionamiento adecuado del modelo. Vesga ha explicado que parte de esos recursos podrían provenir de mayores ingresos del sistema, mientras que el resto requeriría un mayor esfuerzo fiscal del Estado.
También ha defendido medidas como eliminar el límite máximo de cotización de 25 salarios mínimos para que las personas con mayores ingresos aporten más al sistema, además de fortalecer los mecanismos para combatir la evasión y revisar la permanencia en el régimen subsidiado de personas con capacidad de pago.
Entre las iniciativas más debatidas que ha presentado Acemi está incorporar la de docentes afiliados al Fondo Nacional de Prestaciones Sociales del Magisterio (Fomag) al Sistema General de Seguridad Social en Salud. Según Vesga, esta medida permitiría mejorar la atención de los maestros, quienes, afirma, han denunciado reiteradamente el deterioro del servicio, además de aportar nuevos recursos al sistema general de salud.
“Con este cambio, se estarían inyectando recursos adicionales por $4.85 billones al sistema general de salud. La atención de este grupo poblacional costaría, ajustado por rangos etarios, cerca de $2.03 billones de pesos, por lo que estaríamos hablando de recursos nuevos para el sistema de salud cercanos a los $2.77 billones. Pero sobre todo estaríamos aliviando la mala atención que recibe hoy esa población”, dice en la entrevista.
A lo largo de sus intervenciones públicas, Ana María Vesga ha insistido en que el debate sobre la salud en Colombia se ha vuelto excesivamente ideológico y considera que las decisiones deben estar respaldadas por evidencia científica, además de criterios técnicos, y ha defendido la permanencia del modelo de aseguramiento, aunque con ajustes para hacerlo más eficiente, sostenible y equitativo.
También ha planteado que el país debe afrontar una discusión que considera inevitable: definir qué servicios y tecnologías puede financiar un sistema con recursos limitados. En su opinión, ningún sistema de salud en el mundo puede cubrir prestaciones ilimitadas con un presupuesto finito, por lo que Colombia deberá avanzar hacia una discusión sobre prioridades, sostenibilidad y uso eficiente de los recursos públicos.
Información basada y extraída de www.eltiempo.com. Puedes leer la noticia completa en el Link Original de La Noticia.





Comentarios