Las declaraciones del canciller Pablo Quirno el viernes por la mañana y la calma en los posteos y reposteos de Javier Milei contra Luiz Inácio Lula da Silva fueron bien recibidas en el gobierno de Brasil, tras el fuerte conflicto desatado por los insultos del presidente argentino contra su par brasileño durante el acto de apoyo al lanzamiento de la candidatura presidencial del derechista Flavio Bolsonaro.

“No hay chance de romper las relaciones con Brasil”, Brasil es un socio estratégico”, dijo Quirno en una entrevista radial. Afirmó también que la Argentina mantiene su compromiso con la relación bilateral y que no había chances de romper relaciones.

En un intento por bajar el tono de la crisis, sostuvo que las diferencias son políticas y no entre Estados: habló de “diferencias ideológicas entre los gobiernos”, pero remarcó que eso no debería afectar la cooperación en temas de interés común, como el Mercosur, el comercio y la infraestructura, ámbitos que igualmente hoy sí se ven fuertemente resentidos por la falta de coordinación entre los dos grandes socios y la tirria entre sus dos presidentes. Quirno dijo que Milei sólo participó de “un acto de la familia Bolsonaro”

Aunque el fuerte choque, que tuvo una importante repercusión internacional, parece estar enfriándose, la situación todavía no presenta condiciones para dar vuelta la página y reencauzar el vínculo, como ocurrió durante la crisis de 2024, cuando hubo una segunda ola de insultos de Milei contra Lula. La primera había ocurrido durante la campaña electoral, cuando el líder del PT acompañó la candidatura de Sergio Massa, aunque sin referirse personalmente al libertario, como sí lo hicieron los presidentes Pedro Sánchez y Gustavo Petro.

Clarín supo de altas fuentes en la Argentina y en Brasilia que, tras las reuniones mantenidas por el canciller Mauro Vieira y el embajador brasileño en Buenos Aires, Julio Bitelli —quien también fue dos veces a hablar con Lula—, se decidió el diplomático va a volver. Pero no sólo no hay una fecha definida, sino que la decisión sigue atada a la reacción del Gobierno libertario. A Lula, y menos ahora en campaña no le interesa romper con Argentina. Llamó a Milei “ese tipo”, se refirió ambiguamente a “esa cosa” y a sus insultos “un disparate” pero evitó más epítetos.

Aunque en la semana fue paso a paso con el tema que depositó en su canciller Mauro Vieira, el viernes a última hora volvió a referirse indirectamente a sus dos enemigos fuera de Brasil: Donald Trump y Javier Milei.

“Mientras yo viva, la extrema derecha no volverá a gobernar este país”, dijo durante la convención partidista del PT en Ceará, que confirmó la candidatura a la reelección del gobernador Elmano de Freitas. “Y voy a decir más: voy a decir que venga a ayudarlos quien quiera. Si quiere venir Trump, que venga. Si quieres venir Milei, que venga. Venga quien quiera. No quiero ayuda de fuera. La única ayuda que quiero es la ayuda del pueblo brasileño para que podamos mantener la democracia de este país”, agregó.

“Mientras yo viva, la extrema derecha no volverá a gobernar este país”, dijo el presidente Luiz Inácio Lula da Silva este viernes (31), durante la convención partidista del PT en Ceará, que confirmó la candidatura a la reelección del gobernador Elmano de Freitas.

Las mismas fuentes señalaron que en Brasil siguen de cerca las actividades del cónsul general en San Pablo, Luis María Kreckler, a quien consideran el organizador de toda la agenda de Milei en esa ciudad, sin haber advertido a su gobierno sobre las consecuencias que ello podía tener. También observaron que permaneció en primera fila aplaudiendo de principio a fin durante el acto.

La región atraviesa, en realidad, una fuerte tensión cruzada entre los aliados de Donald Trump y quienes no lo son -los líderes de Brasil, México y Canadá, en primer lugar- , en medio de una creciente polarización política. Por cierto, el gobierno brasileño, acosado por los arancelazos de Trump para apoyar a Bolsonaro, aún no autorizó al futuro embajador de EE.UU., Daniel Perez, un legislador cubano americano del estado de Florida, de apenas 38 años y aliado del secretario de Estado, Marco Rubio. Sin ese plácet del país anfitrión, no puede asumir el cargo. Brasil es muy institucional y ese perfil no le gusta. La crisis puede escalar y mucho.

También el presidente paraguayo Santiago Peña se enfrentó con Lula, completando así un triángulo de tensiones regionales. El jueves, Peña entregó una nota de protesta al embajador brasileño en Asunción por declaraciones del mandatario brasileño en las que responsabilizó a Paraguay por la Guerra de la Triple Alianza.

Milei llegó a San Pablo el sábado pasado bajo la atenta mirada del Palacio del Planalto, tal como anticipó Clarín. Sin embargo, ya estaba previsto que hiciera campaña por el candidato de la derecha que competirá contra el presidente brasileño en busca de la reelección. La presencia de Quirno y de Kreckler terminó otorgándole una mayor envergadura institucional a esa visita.

Para Brasil, se trató de un acto de injerencia de gravedad, según los criterios de la diplomacia internacional. Desde el escenario, Milei llamó a Lula “ladrón”, “presidiario” y “basura”. También calificó de “basura calva” al juez que le impidió visitar en Brasilia al ex presidente Jair Bolsonaro, quien cumple prisión domiciliaria acusado de liderar un intento de golpe de Estado.

Pese a los fuertes choques políticos, la relación cotidiana entre ambos países no ha sufrido sobresaltos. Se espera que Bitelli regrese a Buenos Aires y el embajador argentino en Brasilia, Daniel Raimondi, quien el lunes recibió una nota de protesta del gobierno brasileño, continúa desempeñando sus funciones con normalidad.

Más aún, el próximo 13 de agosto uno de los submarinos más modernos de la Marina de Brasil llegará a la Base Naval Puerto Belgrano para realizar ejercicios conjuntos con efectivos de la Armada Argentina. Conocido el ejercicio como “Fraterno”, será muy importante para los argentinos , que no posee ningún submarino operativo desde la tragedia del ARA San Juan. La nave se hundió en noviembre de 2017 frente a las costas patagónicas con sus 44 tripulantes a bordo, en una de las mayores tragedias de las Fuerzas Armadas argentinas.


Información basada y extraída de www.clarin.com. Puedes leer la noticia completa en el Link Original de La Noticia.