
Racing sufrió dos bajas de peso apenas un par de horas antes del partido frente a Tigre en Avellaneda. Santiago Sosa, que estaba concentrado y era titular para Juan Pablo Vojvoda, fue desafectado de la formación porque su transferencia a Vasco da Gama quedó a un paso de concretarse. El club consideró que era un riesgo innecesario exponer al mediocampista cuando la operación estaba prácticamente cerrada. El otro ausente fue Baltasar Rodríguez, quien no estuvo disponible tras declararse en rebeldía y podría ser sancionado por la dirigencia.
Sosa había jugado el martes ante Rosario Central, pese a que la negociación con el club de Río de Janeiro ya estaba muy avanzada. Vasco da Gama presentó una oferta de ocho millones de dólares brutos y existía acuerdo en los números, aunque Racing aguardaba una garantía de Crifesa, la empresa que administra al club brasileño y que está a cargo de Marcos Lamacchia, hijastro de Leila Pereira, presidenta de Palmeiras.
La dirigencia académica pretendía evitar inconvenientes como los que sufrió con Inter de Porto Alegre y Gremio, que demoraron los pagos correspondientes por las transferencias de Johan Carbonero y Juan Nardoni. En este último caso, incluso, la situación generó un conflicto con Unión, que esperaba cobrar parte del pase del mediocampista.
Finalmente, tras recibir los avales, la operación quedó cerrada en seis millones de dólares limpios para Racing, que percibirá el 50 por ciento del monto al momento de la firma. Con ese ingreso, el club buscará avanzar por Agustín Cardozo, mediocampista de Lanús.
Sosa deja Racing después de disputar 113 partidos, convertir siete goles y aportar tres asistencias, además de conquistar dos títulos con la camiseta de la Academia.
La situación de Baltasar Rodríguez es diferente. El mediocampista de 23 años acercó una propuesta de Estudiantes a través de su representante, pero la negociación entre los clubes todavía no llegó a buen puerto.
Juan Sebastián Verón y Diego Milito mantuvieron una conversación telefónica y coincidieron en una alternativa: que el Pincha compre el 50 por ciento del pase con una obligación de adquirir otro 30 por ciento cuando el futbolista alcance los 30 partidos con la camiseta albirroja. Sin embargo, las conversaciones nunca pasaron de ese intercambio y no hubo documentos firmados.
Molesto por la falta de avances, Baltasar decidió bajarse del partido frente a Tigre, una postura que cayó muy mal en la dirigencia y que podría derivar en una sanción. La situación llama aún más la atención porque apenas 13 días atrás había renovado su contrato con Racing y recibido una importante mejora salarial.
Información basada y extraída de www.clarin.com. Puedes leer la noticia completa en el Link Original de La Noticia.





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