
Ante las altas temperaturas del verano, muchas personas buscan alternativas para mantener frescos los ambientes de su casa sin depender exclusivamente del aire acondicionado.
Para eso, los especialistas en climatización destacan que el uso adecuado de los ventiladores puede marcar una diferencia significativa, especialmente cuando se aplican técnicas como la ventilación cruzada.
El problema, según explican los profesionales del sector, es que muchos utilizan estos equipos únicamente para generar una corriente de aire directa sobre el cuerpo, sin aprovechar su capacidad para renovar el ambiente.
La recomendación principal es cambiar la ubicación del ventilador y utilizarlo para favorecer la circulación y renovación del aire dentro de la vivienda.
Los especialistas señalan que colocar el ventilador cerca de una ventana o una puerta abierta permite mejorar el intercambio de aire. La posición elegida dependerá de la temperatura exterior y del momento del día.
Cuando el aire de afuera es más fresco que el del interior, el ventilador debe orientarse hacia la vivienda para favorecer el ingreso de esa corriente. En cambio, si el exterior está más caliente, la ubicación ideal es apuntar el aparato hacia afuera para ayudar a expulsar el aire acumulado.
Este simple ajuste permite reducir la sensación de calor al evitar que el aire caliente quede estancado en las habitaciones.
Una de las estrategias que más recomiendan los expertos en climatización es utilizar dos ventiladores al mismo tiempo para crear una circulación más eficiente. El método consiste en colocar un ventilador en una zona más fresca de la casa para permitir la entrada de aire y otro en la habitación más cálida para expulsar el calor acumulado.
De esta manera, se genera una corriente de ventilación cruzada que ayuda a distribuir el aire fresco por distintos espacios del hogar y mejora la renovación del ambiente.
Sin embargo, aclaran que esta técnica funciona especialmente bien cuando la temperatura exterior es inferior a la del interior. Por eso, los momentos más recomendados para aplicarla son durante la noche o al amanecer, cuando el aire suele ser más fresco.
En viviendas de varias plantas, la sugerencia es aprovechar las ventanas superiores para eliminar el aire caliente, ya que este tiende a acumularse en las zonas más elevadas.
Esta recomendación coincide con las pautas de la American Society of Heating, Refrigerating and Air-Conditioning Engineers (ASHRAE), que aconseja abrir y cerrar las ventanas teniendo en cuenta que el aire caliente asciende y aprovechar la ventilación cruzada, sobre todo durante la noche, cuando la temperatura exterior suele ser más baja.
El mayor rendimiento de estos equipos no depende únicamente de la potencia, sino de comprender cómo circula el aire dentro de la vivienda. Los especialistas remarcan que el ventilador funciona de manera más efectiva cuando se utiliza para mejorar la ventilación del ambiente, expulsando el aire caliente acumulado y favoreciendo el ingreso de aire renovado.
Por eso, más que mantener una corriente fija sobre una persona durante horas, la estrategia más eficiente consiste en mover el aire de toda la casa planificando la ubicación y orientación de los aparatos.
Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos también recuerdan que los ventiladores ofrecen beneficios cuando la temperatura interior es inferior a 32 °C. Si el ambiente supera ese nivel, advierten que el aire en movimiento puede dejar de ser suficiente para refrescar el cuerpo e incluso favorecer un aumento de la temperatura corporal.
Con estos sencillos ajustes, dos ventiladores pueden convertirse en una alternativa práctica para mejorar el confort térmico y reducir la dependencia del aire acondicionado durante los períodos de calor intenso.
Información basada y extraída de www.clarin.com. Puedes leer la noticia completa en el Link Original de La Noticia.





Comentarios