Para las 16:30 de este viernes 7 de agosto de 2026, está previsto que se reinstale la audiencia de juicio contra Abdalá Bucaram, su hijo Jacobo y otras dos personas por presunta delincuencia organizada. Se espera que el Tribunal Penal emita su resolución en el denominado caso Pruebas COVID, que inició en 2020 durante la pandemia.

La diligencia anterior iba a realizarse el lunes 3 de agosto, pero se suspendió a última hora porque el juez ponente se ausentó por permiso médico. Ocurre de cara a una posible prescripción de la causa penal. Bucaram es señalado como parte de una supuesta red que se benefició económicamente por la venta de 21 000 pruebas para detectar el coronavirus y otros insumos médicos.

En uno de 2020 la Policía allanó la vivienda del expresidente y posteriormente la Fiscalía formuló cargos en su contra. Desde esa fecha, el proceso de juicio en su contra ha tardado casi seis años.

Además de ese proceso, Bucaram Ortiz tiene un juicio pendiente por presunto tráfico de armas. Y según la Función Judicial y archivos periodísticos, su pasado penal inicia desde 1985, cuando era alcalde de Guayaquil.

Con el paso de los años, llegó a la Presidencia del Ecuador, pero así mismo se sumaron investigaciones en su contra que no han derivado en una condena, pero sí en un exilio de 20 años en Panamá. A continuación un recuento.

Juicio por el caso Pruebas COVID tardó cinco años, aún no hay sentencia

En el marco de la pandemia del COVID 19 en Ecuador, y tras tres años de aparente calma en Ecuador, la Policía capturó a Abdalá Bucaram Ortiz, expresidente de la República. Su fotografía siendo custodiado por los uniformados hasta el Cuartel Modelo de Guayaquil se viralizaron rápidamente.

En 2020, la Fiscalía lo acusó de presunta delincuencia organizada con su hijo Jaboco. Según la investigación, ambos eran parte de una supuesta estructura que adquirió miles de pruebas para detectar el COVID-19 e insumos médicos. Hubo un israelí, un australiano y un funcionario de la AMT que también fueron señalados judicialmente.

Pero desde esa fecha hasta la etapa de juicio pasaron tres años y medio. Inicialmente la aprehensión de Bucaram ocurrió en agosto de 2020 y para octubre de ese año, se había convocado el juicio pero terminó instalándose recién en abril de 2025.

De acuerdo a la información de la Función Judicial, han habido al menos 11 diferimientos. Los obstáculos judiciales han surgido desde 2021 principalmente por problemas de competencia, falta de reemplazo oportuno para una juez que renunció y excusas médicas por cirugías o reposos.

En mayo de 2026, la Fiscalía expuso su tesis del delito contra Bucaram. La red habría comprado las pruebas de coronavirus entre marzo y agosto de 2020. El hijo de Abdalá supuestamente pagó USD 321 600 para adquirir esos y otros insumos médicos al israelí y al australiano que fueron detenidos posteriormente en Santa Elena con USD 300 000 en efectivo. Mientras que Abdalá fue señalado por almacenar las pruebas en su vivienda ubicada en el norte de Guayaquil.

Jacobo Bucaram fue capturado en septiembre de 2020 en Colombia y luego expulsado hacia Ecuador, pero no quedó recluido en una cárcel a diferencia de los extranjeros implicados. El israelí por ejemplo fue asesinado en la Penitenciaría del Litoral con un golpe en la cabeza.

La Fiscalía determinó que ambos -acusados como autores directos- usaron credenciales falsas de la DEA para movilizarse en medio del confinamiento y así movilizar las pruebas de COVID-19 con custodia de agentes de tránsito de Quito, que incluso eran de la caravana presidencial.

Hasta las 18:00 del jueves 6 de agosto de 2026, no se había diferido la audiencia de juicio donde se espera el dictamen del Tribunal Penal.

Proceso por tenencia de armas aún está pendiente de juicio

Antes de la detención de Abdalá Bucaram por presunta delincuencia organizada en agosto de 2020, en junio de ese año las autoridades allanaron su vivienda por una investigación de peculado por un contrato de insumos médicos en un hospital del Seguro Social. Al expresidente de lo capturó luego de que la Policía encontrara un arma de fuego y municiones sin justificación.

De hecho en ese caso de presunto peculado, se investigó a Daniel Salcedo y se señaló a los hijos de Abdalá, los hermanos Bucaram Pulley. Al expresidente se lo procesó por otras dos causas penales: tráfico de armas de fuego y tráfico de bienes culturales.

Fuente: Ecuavisa