Las autoridades sanitarias de Estados Unidos investigan un brote de salmonela que ha enfermado a más de 300 personas en 27 estados del país. La investigación apunta principalmente a jalapeños distribuidos a restaurantes, aunque también existen pesquisas relacionadas con huevos y productos de pollo.
Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) y la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) mantienen activa la investigación para determinar el origen exacto de las infecciones y establecer hasta dónde se extendió la contaminación. Según la información disponible, los jalapeños bajo investigación fueron cultivados en Sinaloa, México, y distribuidos en Estados Unidos por Coast Citrus Distributors.
El producto habría llegado principalmente a establecimientos de comida, entre ellos las cadenas Chipotle y QDOBA. Como medida preventiva, ambas compañías retiraron temporalmente los jalapeños de sus restaurantes mientras avanzaban las investigaciones sanitarias. Hasta el momento, se han registrado decenas de hospitalizaciones vinculadas con el brote, aunque no se han reportado fallecimientos relacionados con estos casos.
La salmonela es una bacteria que puede provocar una infección intestinal conocida como salmonelosis. La contaminación puede producirse cuando una persona consume alimentos contaminados o entra en contacto con superficies donde se encuentra la bacteria.
Entre los alimentos que pueden transmitir salmonela se encuentran los huevos, pollo, carnes poco cocidas, leche no pasteurizada y determinadas frutas y verduras. El CDC también mantiene investigaciones separadas sobre productos específicos, como huevos con posible contaminación por salmonela. En uno de estos casos, se retiraron del mercado más de 1,5 millones de docenas de huevos distribuidos en varios estados.
Los síntomas suelen aparecer entre seis y 72 horas después de la exposición. Los más frecuentes son diarrea, fiebre, dolor o cólicos abdominales, náuseas, vómitos, escalofríos y dolor de cabeza. En la mayoría de las personas, la infección puede desaparecer por sí sola después de varios días; sin embargo, algunos pacientes pueden desarrollar complicaciones que requieren atención médica.
Los grupos con mayor riesgo de presentar cuadros graves incluyen niños pequeños, adultos mayores, mujeres embarazadas y personas con sistemas inmunológicos debilitados. El CDC recomienda buscar atención médica si la diarrea persiste por más de dos días, aparece sangre en las deposiciones, existe fiebre elevada, los vómitos impiden mantener líquidos o se presentan signos de deshidratación.
Mientras continúan las investigaciones, las autoridades recomiendan revisar los avisos de retiro de alimentos y evitar consumir productos específicamente identificados como contaminados o retirados del mercado. También es importante mantener una adecuada higiene de manos, superficies y utensilios utilizados para preparar alimentos, además de cocinar correctamente los productos que puedan representar un riesgo.
El brote mantiene en alerta a las autoridades sanitarias estadounidenses, que continúan rastreando la cadena de distribución para identificar todos los productos involucrados y prevenir nuevos contagios.
Fuente: Ecuavisa





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